Recibo de alquiler
Modelo breve para justificar por escrito el cobro de una mensualidad de alquiler, con el periodo, el importe y la forma de pago claramente identificados.
Gratis. Solo necesitas una cuenta de Zalach, se crea con Google en un clic.
El justificante de que la renta se cobró.
Un recibo de alquiler es la constancia escrita de que una mensualidad de renta se ha pagado, quién la ha pagado, por qué concepto y con qué medio. Es un documento mínimo casi por definición: no fija condiciones del arrendamiento, no crea obligaciones nuevas ni sustituye al contrato, solo certifica un cobro concreto en un momento concreto. Su utilidad está precisamente en esa sencillez: se puede emitir en un minuto cada mes sin que suponga carga administrativa para el arrendador.
El artículo 17.4 de la Ley de Arrendamientos Urbanos es la referencia que da cobertura legal a este documento: obliga al arrendador a entregar recibo cuando el arrendatario lo pida, con la excepción de que el pago ya se acredite por otro medio, como el propio justificante de una transferencia bancaria. En la práctica, casi todos los alquileres se pagan hoy por transferencia, así que el recibo ha pasado de ser indispensable a ser una comodidad: concentra en un documento claro lo que un extracto bancario deja disperso entre movimientos.
Conviene no confundirlo con una factura. El recibo certifica un pago; la factura es un documento tributario con formalidades propias, exigible cuando quien arrienda actúa como empresario o profesional sujeto a IVA. La inmensa mayoría de propietarios particulares que alquilan una vivienda, exenta de IVA, nunca emiten factura: lo que corresponde en su caso es precisamente este recibo.
Lo mínimo para que sirva como justificante.
Periodo al que corresponde
El mes o mensualidad que se está pagando, no la fecha en que se emite el recibo. Es lo primero que se consulta cuando hay que comprobar si un mes concreto está cobrado o pendiente.
Identificación de quien paga
Nombre y DNI o NIE del arrendatario. Con varios inquilinos en una misma vivienda, este dato evita confundir de quién procede cada pago cuando llegan varias transferencias parecidas el mismo día.
Inmueble al que se refiere
Dirección de la vivienda o local arrendado. Imprescindible si el arrendador tiene más de un inmueble alquilado, porque el importe por sí solo no dice a cuál corresponde.
Importe recibido
La cantidad exacta cobrada, coincidente con la renta pactada en el contrato. Cualquier diferencia con lo pactado debería explicarse aparte, no dejarse como una cifra distinta sin comentar.
Forma de pago
Transferencia bancaria, efectivo u otro medio, con la cuenta de destino si procede. Es el dato que conecta el recibo con el movimiento real en el banco.
Identificación de quien lo expide
Nombre y DNI o CIF del arrendador, con su firma. Sin esto, el recibo no acredita quién lo emite ni permite comprobar que coincide con la parte arrendadora del contrato.
Apartado a apartado, explicado.
Texto íntegro de la plantilla. Los datos variables aparecen entre corchetes y en el Word llegan como líneas en blanco listas para completar.
Nº de recibo / mes de referencia: [Periodo].
En [Ciudad] a [Fecha].
Por qué importa este dato
El número o periodo de referencia es lo que permite ordenar los recibos cronológicamente y comprobar de un vistazo si falta alguno. Sin esa referencia, un montón de recibos sueltos con solo el importe no dice nada por sí mismo sobre qué mensualidades cubren.
He recibido de D/Dª [Nombre del arrendatario], con DNI/NIE [DNI o NIE], la cantidad de [Importe] en concepto de renta de alquiler de la vivienda/local sita en [Dirección del inmueble], correspondiente al mes de [Periodo].
Por qué importa este dato
Es el núcleo del recibo: quién pagó, cuánto, por qué concepto y de qué inmueble. Faltando cualquiera de estos cuatro datos, el documento deja de servir como prueba de un cobro concreto y se convierte en una declaración genérica sin valor real.
El pago se ha efectuado mediante transferencia bancaria a la cuenta [IBAN].
Por qué importa este dato
Conecta el recibo con el movimiento bancario real, de modo que ambos documentos se corroboran entre sí. Si el pago se hizo en efectivo, conviene sustituir esta frase y decirlo expresamente: un recibo de un pago en metálico tiene aún más valor probatorio, porque no existe otro rastro documental del cobro.
Se expide el presente recibo en cumplimiento de la obligación que el artículo 17.4 de la Ley de Arrendamientos Urbanos impone al arrendador de entregar recibo al arrendatario que lo solicite, salvo que el pago se acredite ya por otros medios (por ejemplo, el propio justificante de la transferencia bancaria).
Por qué importa este dato
Sitúa el documento dentro de su marco legal, aunque su ausencia no invalidaría el recibo: es una referencia informativa, no un requisito de forma. Ayuda sobre todo a que el propio inquilino entienda por qué puede pedirlo y en qué casos ya no haría falta.
Firmado,
El Arrendador
[Nombre del arrendador] [DNI o CIF del arrendador]
Por qué importa este dato
Identifica a quien expide el recibo y da al documento su validez como declaración propia. Cuando el recibo se envía por email, basta con el nombre completo y el DNI o CIF en el cuerpo del mensaje; no hace falta firma manuscrita ni digitalizada para que cumpla su función.
Descarga el recibo de alquiler en Word
Una página con los campos en blanco: periodo, importe, inmueble y forma de pago. Se rellena en un minuto cada mes.
Gratis. Solo necesitas una cuenta de Zalach, se crea con Google en un clic.
En qué momento del alquiler encaja cada documento.
Frente al inventario de vivienda
El inventario se firma una sola vez, al entregar las llaves, y describe el estado de la vivienda; el recibo se emite mes a mes durante toda la vigencia del contrato y solo habla de dinero. Consulta la plantilla de inventario de vivienda alquilada para el momento de la entrega.
Frente al burofax de reclamación de rentas
Son las dos caras de la misma renta: el recibo certifica que se cobró, el burofax reclama formalmente lo que no se ha cobrado. Si empiezas a acumular recibos sin emitir porque los pagos no llegan, es momento de mirar la plantilla de burofax de reclamación de rentas.
Descuidos típicos al emitir recibos.
No indicar a qué mes corresponde el pago
Un recibo sin periodo es casi inútil cuando, meses después, hay que reconstruir qué mensualidades están cobradas y cuáles no. El periodo es el dato que más se consulta y el que más se olvida.
Confundir el recibo con una factura
Emitir algo llamado «factura» sin cumplir sus requisitos formales, o al revés, no facturar cuando la actividad sí lo exige, son dos errores distintos con la misma raíz: no distinguir cuándo corresponde cada documento.
No conservar un histórico ordenado
Emitir el recibo y no guardar copia deja al propietario sin respaldo documental de los ingresos del alquiler cuando Hacienda revisa el IRPF o cuando hay que justificar el rendimiento ante un banco.
Dar por hecho que el inquilino no lo necesita
Algunas comunidades autónomas reconocen deducciones por alquiler de vivienda habitual que exigen acreditar el pago de la renta. Negarse a emitir el recibo, o tardar meses en hacerlo, puede complicarle la declaración al inquilino sin necesidad.
Deja de escribir recibos a mano cada mes.
En Zalach cada cobro registrado genera su recibo automáticamente, con el periodo, el importe y el inmueble ya rellenos, sin que tengas que redactar nada cada mes. Gratis para 1 inmueble, sin tarjeta.
Empezar gratis →Recibo de alquiler.
La ley no impone entregarlo mes a mes de forma automática, sino que obliga al arrendador a expedirlo cuando el arrendatario lo solicite, salvo que el pago ya quede acreditado por otro medio como el propio justificante bancario. En la práctica, muchos propietarios lo emiten igualmente cada mes porque lleva un minuto y evita que nadie tenga que pedirlo nunca.
No. El recibo es un justificante de que se ha cobrado una cantidad; la factura es un documento tributario con sus propios requisitos formales, obligatorio cuando el arrendador actúa como empresario o profesional a efectos de IVA. La mayoría de propietarios particulares que alquilan viviendas exentas de IVA nunca facturan: entregan recibos, y es lo que corresponde en su caso.
La propia norma lo contempla como equivalente: el justificante bancario de la transferencia ya acredita el pago, así que el recibo formal deja de ser imprescindible. Aun así, muchos arrendadores lo siguen emitiendo porque concentra en un solo documento el concepto, el periodo y el inmueble, algo que un extracto bancario no siempre deja claro por sí solo.
No hay un plazo específico fijado para los recibos de alquiler, pero conviene guardarlos al menos el tiempo en que Hacienda puede revisar tu IRPF, generalmente cuatro años desde que termina el plazo de declaración del ejercicio correspondiente. Si el inmueble tiene una hipoteca o vas a venderlo, un histórico de recibos ordenado también ayuda a acreditar el rendimiento del alquiler ante el banco o el comprador.
Si el arrendamiento está exento de IVA, como ocurre con la vivienda habitual, no procede desglosarlo. Si el alquiler está sujeto, como suele pasar con locales o determinados usos distintos de vivienda, conviene indicar la base y la cuota por separado; en ese supuesto, dependiendo de tu actividad, es posible que además debas emitir factura y no solo recibo.
Sí, no hay ninguna exigencia de que el recibo se entregue físicamente ni que lleve firma manuscrita. Un email con el documento adjunto, o incluso el propio cuerpo del mensaje con los mismos datos, cumple la misma función siempre que quede constancia de quién lo envía y a quién.
Depende de la comunidad autónoma: varias reconocen deducciones autonómicas por alquiler de vivienda habitual, y para aplicarlas Hacienda puede pedir acreditar el pago de la renta. Un recibo con el periodo, el importe y los datos de ambas partes es justo el tipo de justificante que suele admitirse para ese fin.
Aviso legal
Esta plantilla es un modelo orientativo de uso general y no constituye asesoramiento jurídico. Cada arrendamiento tiene circunstancias propias y la normativa aplicable puede variar según la comunidad autónoma y el momento. Antes de firmar, revisa el contrato con un profesional. Zalach no se responsabiliza del uso que se haga de este modelo.
Más modelos del ciclo del alquiler.
Inventario de vivienda alquilada
El documento que se firma al principio del arrendamiento, antes de que exista ningún recibo que emitir.
Ver la plantilla →
Burofax de reclamación de rentas
El documento que corresponde cuando, en lugar de recibos que emitir, lo que se acumulan son mensualidades sin cobrar.
Ver la plantilla →
Plantillas de contrato de alquiler
El recibo documenta el pago de la renta que fija el contrato: consulta los nueve modelos de contrato de arrendamiento.
Ver la plantilla →